Los peores presagios se han cumplido. No solo el gobierno de Italia va a estar en manos de la conjunción empresarial-ultraconservadora-separatista liderada por Berlusconi, sino que también el emblemático municipio de Roma va a quedar en manos de un neofascista, ex dirigente del MSI y actualmente en la dirección de Alianza Nacional, que ha vencido al reformista Rutelli, apoyado por toda el antiguo Olivo.
La pregunta en Italia debe ser ahora el mítico ¿qué hacer?. La izquierda más alternativa, que intentó un proceso unitario entre neo y post comunistas, verdes y socialdemócratas de izquierdas, la Izquierda Arcoiris, se ha convertido en extraparlamentaria (aunque mantenga algo de poder local). Y el proceso de construcción de un polo reformista desde el centro izquierda, el Partido Democrático, a través de la unión de los Demócratas de Izquierdas (ex PCI) y de la Margarita (unión entre democristianos progresistas y liberales al modelo norteamericano), ha sufrido un serio revés en manos de la coalición mafiosa del magnate televisivo. Por no decir del fracaso del nuevo Partido Socialista, con una opción claramente laica en la Italia vaticana. ¿Cual ha sido el error? Las tres opciones (cada una en su medida) de alternativa a la derecha desde el centro izquierda, han fracasado. La más alternativa y la más moderada. En el fracaso de la segunda, al menos en la elección romana, puede haber pesado algo que el candidato haya sido Rutelli, ex alcalde verde de la ciudad en los 90 y ahora reconvertido a complicadas posiciones centristas puras y duras.
Algo pasa en el campo que va del centro a la izquierda en Europa, para que las opciones más cutres y arcaicas de la derecha estén tan potentes. En algo fallamos cuando no sabemos llegar a los ciudadanos. ¿Caldera con la nueva macrofundación va a trabajar en este sentido? Visto lo visto, no nos vendría mal.




Soy Federico, de Buenos Aires(argentina).
Comparto tus impresiones acerca del nefasto resultado electoral en italia, ahora mas precisamente en Roma,en donde han triunfdo las posturas polìticas mas corruptas, egoistas y fascistas.
Considero que durante la gestiòn del reciente caido gobierno liderado por Prodi, predominaron en èste ,numerosas crisis originadas por divergencias entre el ala centrista dura y el ala mas progresista.En parte de la opiniòn pùblica italiana,lamentablemente esa gestiòn mostrò una imagen de inestabilidad, en cual las fuerzas integrantes de la coliaciòn no parecian defender un mismo programa bàsico de gobierno.
Yo sigo apostando a gobiernos que unan las fuerzas de centro-izquierda con los grupos de izquierda mas radical y en el cual el hilo conductor sea un programa comùn de gobierno que implique una sintesis adecuada de los matices particulares de las diversas fuerzas.El programa debe constituirse en la garantia de unidad que brinde estabilidad a esos gobiernos de“ izquierda plural“.
Justamente por ello,comparto tu visiòn acerca de la menuda tarea que emprende Caldera, que es desde una fundaciòn elaborar programas que puedan unir a todo el rico espectro que va desde el centro progresismo hasta la izquierda mas alternativa
Saludos cordiales.
Espero que el proyecto de macrofundacion del PSOE no sera solo centrado en la politica española (aunque es importante, claro) sino tambien en la dimension de las comunidades europeas.
Tal vez me equivoco, pero parece que una parte del porvenir de la izquierda en europa pasa por un trabajo comun de los partidos europeos (PSE, Los Verdes etc).
El labor de Caldera: el nuevo “programa 2000″ de Alfonso Guerra ?