Se que esta no es una entrada muy políticamente recomendable. Son reflexiones que hago sobre algo que me toca de lleno… y como este blog es personal pues las escribo.
Ando muy tocado. Bajo de ánimos. Desde hace unos días Manzanares está en portada de todos los medios como noticia por una consulta a los vecinos sobre el coste de los festejos taurinos.
La incapacidad de respetar a los demás, junto con informaciones falaces como resultados no finales dados como buenos por la prensa… han dado como resultado un ambiente enrarecido, donde ni los taurinos ni los antitaurinos, han entendido que este era un simple y normal ejercicio de democracia y participación sobre finanzas municipales en tiempo de crisis. Y encima solo han participado 1200 vecinos de los 5700 que podian hacerlo. Y además, cosas de la vida, ha quedado en un empate técnico que no contenta a nadie, entre las opciones del Sí y las del No, con ligera ventaja de las primeras (aunque algunos medios proclamaran el domingo que en Manzanares había ganado claramente el No a los toros faltando contabilizar los votos que se abrían el lunes). Y claro, los partidarios del No exigen que se quiten los toros. Y los partidarios del Sí a secas y del Sí con reducción que no los toquen. ¿Solución adoptada? Dada la participación, el resultado empatado y que el motivo de la consulta era solamente económico, hemos decidido todo el Equipo de gobierno, mantener los toros en las fiestas con una reducción del gasto del 50%. ¿Conclusión? Para algunos antitaurinos somos, soy, un vendido por “no respetar” que de las tres opciones la más votada es la de quitarlos (claro y si hacemos una cuarta o quinta pregunta que pudiera dividir más el voto del Sí a las toros, aún existiría más distancia…pero hacer ese análisis tan interesado de parte, es tener mucho morro). Y para los taurinos, algunos, soy un enemigo de la tradición y casi un antiespañol por el simple hecho de preguntar. ¿Y la mayoría? El 80% de los vecinos con derecho a expresar su opinión en la consulta en sus casitas sin decir nada.
Ando por tanto, lo confieso, algo bajo de moral. Tengo la sensación de que me he lanzando a la piscina, confiando en la gente y los vecinos (especialmente los que votaron opciones progresistas que defendían la participación y más democracia) se habían llevado el agua. Y todo ello, simplemente por darles la voz y creer que es importante que se haga algo mas que votar cada 4 años.
Hemos planteado una consulta, manteniéndonos imparciales porque creemos que los vecinos somos mayorcitos para opinar sobre un tema que no tiene nada que ver con siglas o ideologías. Error. Queda claro que en este pueblo, en este país, parece que aunque se hable mucho en los bares, se siente cátedra desde el sillón, somos maestros a la hora de matar al mensajero…, bueno mejor no sigo por este camino, porque no es un buen momento.
Hemos preguntado a los vecinos. Ha pasado lo que ha pasado. ¿Y ahora? Pues ya veremos…, pero pese a que estoy jodido porque se ha desaprovechado una oportunidad de avanzar, y no me refiero a una u otra opción, sino a que hubieran participado el 40 o 50% mínimo de los vecinos ya sea para que hubiera mas toros o se quitaran, eso es lo de menos, sino consiguiendo que se consolidara una opción d¡ferente de hacer ciertas cosas, sigo creyendo (iluso de mi) que merece la pena correr ciertos riesgos, sobre todo cuando uno solo pretende hacer lo mejor posible las cosas que cree buenas para los demás. Y si por hacer lo que creemos necesario y bueno no nos votan en las próximas elecciones, que le vamos a hacer…
Pero debo reconocer que duele a veces ver la realidad.
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Hoy hace un día maravilloso aquí en la sierra. Nuestro pueblo está lleno de visitantes que pasean por las calles. ¿Es todo perfecto? No. Esta mañana cuando he salido muy pronto a comprar unos churros para desayunar, he vuelto a comprobar que seguimos teniendo una asignatura pendiente. La limpieza. En el camino desde mi casa hasta la churrería, he visto varias bolsas de basuras esparcidas por el suelo, rotas. He visto también muebles abandonados, botellas rotas en las aceras, por no decir de los escrementos de perro. ¿Y ante esto que hacer? Hemos ampliado el gasto en limpieza, sumando a lo existente una brigada por las tardes que se encarga de meter dentro de los cubos lo que la gente deja fuera. Hemos aumentado el número de recogida de mobiliario al doble. Y hemos hecho varias campañas de información. Pero de momento no da resultado. Ah.. y hemos aprobado una ordenanza de convivencia con la que dentro de poco podremos sancionar a los que infringan las normas básicas de civismo (como es no recoger los escrementos de sus perros). Realmente se me escapa como solucionar este asunto de una vez por todas, porque depende y mucho de la concienciación de los vecinos y de su colaboración. A veces pienso que es mas rentable para el municipio, en lugar de meter más barrenderos, contratar más seguridad para que se den vueltas y controlen y sancionen a quienes tiran la basura fuera o dejen la bolsa en una papelera (de las pocas que quedan, porque muchos vecinos las quitan de debajo de sus ventanas para evitar que se las dejen allí…). Habrá que seguir dándole vueltas. En la Comisión de Medio Ambiente de la 
Oskar Lafontaine, dirigente histórico de la socialdemocracia alemana y lider del Partido de la Izquierda alemán (
La campaña contra el aborto de la Conferencia Episcopal es muy respetable… pero no compartible por quien tenga un poco de sentido común y conocimiento del ordenamiento jurídico actual de nuestro país. Yo creo, y digo creo porque habría que encontrarse realmente en ciertas situaciones para poder saber uno que haría, que estoy en mayor medida en contra del mismo, lo que no significa que mi opción personal deba ser aplicada mediante Ley contra el derecho a ejercerlo por quien así lo considere. Yo creo que llegado el caso no apostaría por esta opción, pero ¿quién soy yo para obligar a los demás a hacer lo mismo? No se pueden imponer criterios morales personales, religiosos o no, al resto de la ciudadanía. Y más aún cuando, lamentablemente, el aborto ha existido y existirá en nuestras sociedades, la única diferencia se haya en que se haga con todas las garantías legales y médicas o se vuelva al modelo en que los ricos podían volar al extranjero para hacerlo y el resto de mujeres se jugaban la vida en abortos clandestinos. Hay otras cuestiones sobre esta campaña de los dueños de la COPE que explica muy bien





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