El debate de la izquierda

12 Jun

Los resultados electorales en Madrid (y en otros sitio del territorio español) han abierto un debate interno dentro del Partido Socialista, sobre las causas y las soluciones a lo que parece un colapso de las opciones de la izquierda moderada para hacer frente a la derecha en esta Comunidad. La salida de la dirección madrileña de Rafael Simancas (y con el del resto de la Ejecutiva hasta el Congreso Extraordinario), es solo un primer paso que creo debe abrir un debate profundo y sereno, pero también radical para llegar a la raiz del problema.

Madrid, y por ende, el conjunto de España, necesita de una alternativa fiable a un derecha que se muestra imparable. No es de recibo que tras tres años de gobierno de progreso, con numerosas leyes que avanzan derechos, y con una derecha echada al monte de la irresponsabilidad institucional y democrática, la situación sea porcentualmente de empate técnico. Y que Madrid, antes rompeolas de las Españas, sea un tapiz azulón con tonos anaranjados.

La izquierda necesita reflexionar. Es necesario un debate sobre el futuro que no hurte del mismo a ninguna de las opciones posibles, desde la refundación, pasando por el giro al centro (al estilo del que propone Segolene Royal) con una alianza de la izquierda moderada y los centristas, demócratas y progresistas o la construcción de una nueva izquierda para el siglo XXI.

Esta última es mi opción. La necesidad de adaptar las ideas y los análisis, pero también la forma de comunicarlos y la imagen, a la realidad de los nuevos tiempos y las nuevas generaciones. No es cuestión de templar posiciones (que es habitualmente lo que sucede cuando se habla de renovación de la izquierda), sino de ilusionar con proyectos y con alternativas sociales. La izquierda necesita recuperar la utopía, el entusiasmo en la posibilidad de una sociedad mejor, mas libre y mas justa. Eso le requiere una parte importante de la sociedad, que asiste pasmada (y desmovilizada) ante la implantación de modelos radicales de globalización mercantilista sin oposición alguna. Y necesita que ese entusiasmo por la posibilidad de un cambio de rumbo de nuestras sociedades, se haga desde la normalidad, desde el respeto a las reglas del juego democrático. No es volver a viejos modelos caducos. Ni caer en izquierdismos de pañuelo palestino y rastas (disculpas por la simplificación). Es construir una nueva izquierda para el siglo XXI: moderna, dinámica y arriesgada.

Solo con un giro de este tipo es posible frenar a la ola neoliberal. En Alemania, en Francia, Italia… están de lleno en el debate sobre el ¿qué hacer?. España no puede esperar a perder unas elecciones generales para hacerlo. Aprovechemos un gobierno progresista como el de Rodríguez Zapatero, que está aplicando calidad y cantidad a la política de izquierdas, para abrir el debate.

Hay una alternativa a la izquierda. Aprovechémosla.

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6 comentarios to “El debate de la izquierda”

  1. Carlos 12 de junio de 2007 a 9:41 am #

    El problema es que las utopías acaban en el cajón desastre, donde pones las cosas que te han dejado de ser de utilidad pero tienen algún valor “sentimental”.

    La izquierda es la que ha cosneguido los avances sociales como los estatutos de trabajadores, el voto para la mujer, la igualdad para la mujer y el hombre, la sanidad y educación públicas y aseguradas.

    Pero todo eso ya está muy visto. Todo el mundo sabe ahora que debemos tener sanidad y educación públicas, si, pero eso ya no se asocia a la izquierda. Está tan integrado dentro de nuestras vidas que ya no sabemos de dónde viene todo eso de lo que disfrutamos ahora como ciudadanos libres.

    ¿Qué nuevas utopías hay para la izquierda ahora?

    Siento ser pesismista, pero no hay una sóla utopía, ya que, oponerse al mercantilismo salvaje y apoyar los movimientos altermundistas, es equivalente, a ojos de los neocones y controladores de las riquezas nacionales y globales, a ser una especie de terrorista, como si estar en contra o al menos no del todo de acuerdo con el sistema económico liberal actual, fuera estar en contra de una nueva libertad, la libertad que otorga el dinero, y que parece más palpable que la libertad individual o colectiva.

  2. Enric Casanova 12 de junio de 2007 a 11:22 am #

    La izquierda política, que no creo esté representada por el PSOE – aunque me consta que en ese partido hay gente de izquierdas y a ese partido vota gente de izquierdas -, se ha de reunir en torno al proyecto político de IU, en lucha contra el sistema capitalista, para transformar esta sociedad en una sociedad socialista. Las medias tintas, los partidos políticos ‘cajón de sastre’, han conducido a la izquierda a un callejón sin salida donde el PSOE compite por el mismo electorado que el PP – a las pruebas me remito – y donde la batalla política se reduce a la exposición de las habilidades de gestión y no a las propuestas de cambio y de transformación, que son seña de identidad de la izquierda. Es necesario que la ciudadanía de izquierdas comprenda que el PSOE no representa a la izquierda.

  3. Carlos 12 de junio de 2007 a 1:17 pm #

    Pero a lo que te refieres, creo Enric, es a la antigua izquierda. La izquierda actual tiene que aprovecharse de ese capitalismo salvaje, darle la vuelta y qeu la riqueza que genere, se aplique a la sociedad, nada más y nada menos, el resto es intentos de volver a un pasado oscuro.
    La izquierda es igualdad y justicia social, no el derrumbe de lo que no guste para la creación de cosas nuevas, en ello se pierde mucho tiempo y demasiada energía.

  4. Enric Casanova 12 de junio de 2007 a 4:52 pm #

    Pero, Carlos, con estos mimbres la empresa que propones es imposible. Ahí radica la tragedia de esa ‘nueva izquierda’, que no es más que un liberalismo con tintes progresistas, o si se quiere, un liberalismo global, extendido de lo económico a lo social, pero vacío de contenido de izquierda, porque no se puede aspirar a la igualdad social, ni a la redistribución de la riqueza para generar equidad, porque la acción política se ha hipotecado a la fuente de los votos, que no es inocua ni inocente, ni otorga representatividad a quien no defiende sus intereses. El electorado mayoritario del PSOE no es de izquierdas, no nos engañemos, es ‘de centro’, o sea, ensimismado en su ombliguismo liberal, o neo-liberal, que encuentra en el ‘egoísmo individual’ el motor de la sociedad. Así no se puede hacer política de izquierdas y, con todos los respetos, tampoco es que parezca que se quiera hacer tal cosa, al menos no desde ese partido.

  5. Javier 12 de junio de 2007 a 4:54 pm #

    “La izquierda necesita reflexionar. Es necesario un debate sobre el futuro que no hurte del mismo a ninguna de las opciones posibles, desde la refundación, pasando por el giro al centro (al estilo del que propone Segolene Royal) con una alianza de la izquierda moderada y los centristas, demócratas y progresistas o la construcción de una nueva izquierda para el siglo XXI”.

    Cuando se renuncia a la batalla de las ideas, cuando eres tú quien se mueve hacia el centro y no la sociedad quien se mueve hacia la izquierda, estás perdido. Acabas defendiendo lo mismo que la derecha y, además, perdiendo las elecciones ante la falta de discurso. Esa es la lección que nos ha recordado -porque la aprendimos hace mucho- Segolene.

    Zapatero no ganó gracias a triquiñuelas centristoides, sino gracias a año y medio de intensa movilización en el ámbito de la izquierda (y, por cierto, de la mano de Izquierda Unida).

    El primer paso que debe dar la izquierda para ganar elecciones, es abandonar los complejos, articular un discurso ideológico -que es lo que en realidad moviliza- y defenderlo abiertamente. El segundo, que casi es previo al primero, es dotarse de un entorno intelectual y mediático que esté dispuesto no a hacerte propaganda, sino a dar cobertura a unos determinados valores.

  6. Óscar Cerezal 12 de junio de 2007 a 5:50 pm #

    Javier:

    Cuando yo planteo este tema, el de no hurtar el debate y afrontar todas las caras y aristas del mismo, lo hago posicionándome claramete en un rearme de las posiciones de izquierdas, pero adaptando y reorientando el mensaje hacia una mayor efectividad del mismo. Y creo que este debate no sería util, si no se pusieran encima de la mesa todas las opciones, incluidas las que en Francia plantea Segolene y en España hace años que son asumidas por gentes que llamamos social liberales.

    En Italia han afrontado este debate sin esconderse y los social liberales han optado por una nueva formulación política (el Partido Democatico), mientras otros han iniciado el camino de una nueva izquierda plural que agrupe a las posiciones socialistas, socialdemócratas, postcomunistas, ecologistas… al estilo de la unión de la izquierda alemana (la que esta a la izquierda del SPD).

    Es importante poner todas las cartas encima de la mesa. La de los que creen que la solución pasa por un giro al centro y los que creemos que no. Si no se hace será un debate cerrado en falso, como han solido ser todos los debates sobre estos temas en la izquierda española, tanto en la que representa mayoritariamente el PSOE como en IU.

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