Archivo | 9:46 pm

Otra víctima más de la sinrazón

3 Dic

La banda de hijos de puta, agrupados bajo el nombre de ETA, ha vuelto a segar la vida de un ciudadanos español. Un empresario vasco, Iñigo Uría, ha caido bajo las cobardes balas por la espalda de dos pistoleros malnacidos. Podrán seguir matando, extorsionando e intentando limitar nuestras libertades, pero nunca, nunca, conseguirán imponernos sus objetivos. El único destino de los terroristas y sus secuaces del llamado brazo político, es acabar frente a los tribunales y pudrirse en la carcel. Así lo creo y así lo escribo.

Anuncios

Huesos

3 Dic

Ahora, que tanto parece molestarles a algunos el que se saquen de las fosas comunes, de los márgenes de las carreteras. de debajo de las tapias de los cementerios a los miles de represaliados no solo durante la guerra civil sino durante el franquismo. Ahora, que parece que les duele recordar a algunos que miles de personas desaparecieron de sus casas y sus familias no tuvieron, no tienen, un lugar donde ponerles flores. Ahora, que todavía siguen existiendo homenajes en calles, monumentos, placas… a los caidos del bando sublevado, parece que por fín, los desaparecidos del franquismo van a poder descansar en paz, no solo en tumbas dignas, sino también en nuestra memoria. Porque como dice una frase, muy utilizada pero no por ello menos verdad, los pueblos que no tienen memoria cometen el error de repetir sus errores. Y la guerra civil, el franquismo, la represión…, fué un error inmenso. Pero un error con culpables. El odio, el sectarismo de cualquier clase y uno fundamental: la gigantesca injusticia y miseria en que este país vivía y la negativa de los poderosos a que la República acabara con ella.

La canción de Pedro Guerra, Huesos, es una verdadero homenaje a la memoría y contra el olvido interesado.