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Recuerdos de un 23 de febrero

23 Feb

Aunque he escrito hoy otra entrada que consideraba interesante, acerca de las hipotecas, no puedo dejar de recordar ese 23 de febrero de hace 30 años. Recuerdo perfectamente como mi madre vino a buscarnos al colegio a mi hermano y a mí, y como en casa con la radio encendida lloraba temiéndose lo peor. Recuerdo también oír que mi padre estaba en el sindicato rompiendo papeles y como no llegó hasta entrada la noche, para llevarnos a todos a una casa con mis abuelos, que veían que volvían los tiempos de la represión, el miedo y el exilio, mientras el y otros se iban a los alrededores del Congreso. Y claro está, tras el temor que generaba en un niño el ver la tensión en la cara de mis padres y familia ante lo que podía pasar, también se me ha quedado en la retina, el que al día siguiente no hubo cole y ponían en la televisión muchos dibujos…

Estos son mis recuerdos directos, que claro está ahora están complementados por toda una imaginería visual de los fantoches ultraderechistas que pretendieron dar un mortal golpe de opereta a la legalidad vigente. Y no puedo menos, que reconocer que se me pone todavía la “piel de gallina” cada vez que veo la dignidad de todo un país en el rostro y la actuación de tres hombres: Gutiérrez Mellado, Suárez y Carrillo, que firmes en su sitio, dejaron bien alto el pabellón de la democracia española.

Les enlazo el especial de El País publicado hoy.

¿Fusiones de Ayuntamientos?

16 Feb

El diario Público de hoy, se hace eco de la intención del Gobierno de España de incentivar la fusión de Ayuntamientos. En un momento donde hay necesidad de redefinir las competencias y de asegurar una justa distribución de recursos entre las diferentes administraciones, esta es una buena opción. Siempre claro está, desde la voluntariedad y el estudio detallado de las necesidades reales de cada caso. Y siempre también, desde un debate global: no se trata de reducir “per se” los Ayuntamientos, sino optimizar los recursos y facilitar un mejor servicio a los ciudadanos, sin olvidar que son las Comunidades Autónomas quienes tienen en mayor grado, las competencias y el dinero que tiene que llegar a los ciudadanos de la mejor manera posible en forma de servicios públicos de calidad. Sigue leyendo

Cuestión de identidades

19 Jul

Desde el triunfo de la imparable Roja, ha surgido a través de algunos medios y/o creadores de opinión, un debate acerca del uso generalizado de la bandera de España en todas las celebraciones pre y post-mundialista. Debate, en cualquier caso un tanto forzado, porque ¿qué bandera pretendían que usáramos quienes animábamos a la selección de  fútbol? La cuestión es, que se quiere llevar de manera torticera algo tan normal como el uso de los símbolos que nos representan como país en una celebración deportiva, a una especie de guerra de banderas frente al uso también importante en distintas regiones de los símbolos que consideran propios.

Yo pertenezco a una generación puente, entre quienes tenían cierta prudencia a la hora del uso de la bandera rojigualda, por obvias razones de simbolismo franquista y quienes, la usan y conocen con la normalidad que consiguen 32 años de democracia. Personalmente, tras quitarme prejuicios heredados, me siento perfectamente cómodo con la bandera de España, el himno etc., sabiendo lo que significan y lo que representan. Sin voces ni correajes. Sin pollos y a ser posible sin toros de Osborne -que son un poco horterillas la verdad… o como diría mi amiga Sandra “poligoneros”- Con respeto y tranquilidad. Otra cosa, es que es cierto que alguna derecha ha intentado hacer propios estos símbolos, que son de todos, y los usan hasta desgastarlos, pero no es menos cierto que también, gracias a que la izquierda o mejor dicho cierta izquierda renunció a ellos y ha pretendido rescatar la tricolor como bandera propia. Error y torpeza histórica, ya que no lo van a lograr mas allá de sectores minoritarios y encima van a ser mal entendidos por quienes, por cuestiones generacionales obvias ya digo, no conocen ni sienten otros colores que los mismos con los que han crecido, han visto en la televisión ganar a deportistas y consideran como propios, por encima de izquierdas o derechas. Por una cuestión de lógica, de oportunidad y de sentido común, las banderas deben dejar de ser un arma arrojadiza y volver a ser un símbolo que nos identifique como país. Ojalá sumemos algún día como señas de identidad también el contar con la menor tasa de paro, la mejor sanidad y las mejores Universidades. A ver si ese día también salimos a la calle con miles de banderas… 🙂

Respeto profundamente a quién solo se sienta identificado con la Senyera o la Ikurriña como banderas que le representan, aunque no comparta en absoluto las aspiraciones político-administrativas de los llamados nacionalismos periféricos. Defiendo una España federal donde ningún ciudadano tenga diferentes derechos que otro por vivir en Valencia, Barcelona o Cádiz -ya saben, mi vena jacobina y afrancesada-. Pero respeto a quien no se siente español y aspira democráticamente a dejar de serlo oficialmente, porque los sentimientos no se regulan. Se comparten o no. ¿Tan difícil es de entender? Una aclaración: se puede ser de izquierdas y ondear la bandera rojigualda; se puede ser republicano y no usar la tricolor; se puede ser castellano y no sentir rechazo por la verdiblanca andaluza o la bandera gallega; se pueden muchas cosas…. o ninguna. Yo, madrileño descendiente de leoneses, vascos, aragoneses… y que reclamo mi identidad castellana, reivindico mi derecho a ser progresista en lo socio-político, republicano en lo administrativo-organizativo y Español en lo sentimental. Con normalidad y porque me da la gana, entre otras cosas.

Que nadie se engañe: lo importante de estos días, es que tras la marea rojigualda, no hay nada más y nada menos, que la representación en la calle de la normalidad democrática de un país, que ha logrado que tras muchos años en que sus símbolos estatales eran vistos “algo extraño” a causa de los 40 años de oscuridad franquista, tengamos una generación que reclama con normalidad y alegría poder usarlos para celebrar un triunfo deportivo, sin pedir perdón por ello. Sin querer agredir a nadie. Sin buscarle coartadas políticas. Simplemente porque sí. ¿Porqué buscamos explicaciones metafísicas a lo que es normal?

Y por cierto, que bien jugó España, que bueno es Casillas –solo le falla ser del Real Madrid, si le fichara el Atleti perfecto…– y que niños mas guapos va a tener.  ¡Viva España! y… ¡Viva Fuentealbillla!

Corren malos tiempos, sin duda.

13 Jun

Corren malos tiempos para muchas cosas. También para hacer política. Al menos para hacerla desde un sentimiento vocacional de compromiso con unas ideas y con una sociedad. Supongo que si fuera un profesional de esto o estuviera por una cuestión alimenticia o por tener prebendas, no pensaría así. Si actuara mirando de reojo la aprobación del aparato de turno o pensando en que hay que hacer cualquier cosa para seguir aferrado al cargo, a las comodidades del mismo o a la siguiente recolocación, no lo expresaría así. Pero si lo creo y por eso me duele.

Estoy convencido de que en estos momentos de cambios profundos en lo político, social, económico…, donde cuestiones que uno se suponía evidentes son cuestionables; donde la izquierda aparece como derrotada en la mayor crisis generada jamás por el capitalismo neoliberal o de “casino” -según acertada expresión de Felipe González-, mientras los defensores del juego con los bienes y haciendas de todos, salen de rositas dando lecciones de como acometer los nuevos tiempos y encima se arrogan la representación de quienes peor lo están pasando gracias a sus recetas; donde las necesidades de asumir nuevas realidades rompen esquemas clásicos entre izquierda o derechas y donde los que no tienen escrúpulos y buscan el poder por encima de todo, hacen discursos oportunistas faltos de moral y memoria.

¿Como se le puede llamar, sino inmorales, a quienes acusan a los que han hecho -hemos hecho- necesarios y dolorosos ajustes del gasto, de ser malos gestores y luego aplaudir a quienes como Esperanza Aguirre, realizan iguales o similares recortes?

¿Como llamar, sino hipócritas, a quienes se sentían felices y solidarios con los funcionarios en huelga de la pasada semana y esta semana callan, cuando el gobierno regional madrileño recorta, de manera responsable e imprescindible, por voluntad propia los salarios de los empleados de Metro, Canal, Telemadrid…?

¿Como llamar, sino irresponsables, a quienes miran a otro lado en lugar decirle la verdad a la gente, que no es otra de que esta crisis marca un antes o un después, en lugar de prometer que con ellos volverá el Paraiso?

¿Como llamar, sino inconscientes, a quienes crean que esta inmensa crisis económica, dura como ninguna que hayamos vivido y que tiene sus raíces en lo más podrido del capitalismo de salón, es una oportunidad para desgastar a los gobiernos de turno y recorrer por la vía fácil el acceso al poder o soñar con recuperar viejos ideales de asalto al Palacio de Invierno?

No señores. No señoras. Esta inmensa crisis económica, además de un grave problema para millones de personas con nombres y apellidos, es una oportunidad para afrontar también la inmensa crisis moral, política y social, que ha llevado a este país a la locura del enriquecimiento rápido, del pelotazo y la corrupción, de los salarios de 3000 euros para gente sin formación poniendo ladrillos; es la oportunidad de que el ejemplo de buen vivir no sean los menos productivos, los mas vagos…; es el momento de terminar con quienes nos ha llevado a ver como normal la duplicación de administraciones, el escaqueo seis veces a fumar o a tomar un café como algo lógico en el trabajo…; en definitiva, una oportunidad que tengo pocas esperanzas en que sea aprovechada. Porque nuestra sociedad, todos nosotros en mayor o menor medida, con mayor o menor fé, estamos a la espera de que todo sea un mal sueño y pronto volvamos a lo fácil, a comprar pisos a 100 y venderlos a 300, a que el empleo temporal crezca con salarios de escándalo en sectores estacionales, a que nos den créditos donde a plazos comprar cochazos, pagar vacaciones… a que todo siga igual que antes de la hecatombe. Y porque nosotros, los políticos, como buen reflejo de esta sociedad, seguimos prefiriendo el cortoplacismo populista, el oportunismo y la pobreza intelectual como herramienta para ganar elecciones. Sin casi excepciones.

En mi defensa puedo alegar, torpemente, mi condición de político -profesional- temporal con fecha de caducidad marcada. Pero ni con esas, puedo quedarme tranquilo -ni como político con alguna responsabilidad, ni como ciudadano con algo de conciencia de serlo- viendo como a izquierda y derecha, de norte a sur, no estamos para nada a la altura de las circunstancias. Ni con esas, puedo quitarme esta sensación de perdida de tiempo. De que los españoles, una vez más, volveremos a perder el tren de la historia y preferiremos de nuevo, quedar presos por “las caenas”. De que la imagen que mejor nos identifica como pueblo, país, sociedad… es el cuadro de Goya de la pelea.

Corren malos tiempos, sin duda. Pero en gran parte nos lo hemos ganado a pulso y seguimos haciendo méritos para que aún puedan ser peores. Del primero al último.

Da ganas de levantarse del asiento, pulsar el timbre y bajarse en la próxima parada. Y no crean que es una mala opción…, les invito a reflexionar sobre ello.

El diseño territorial de España

26 Mar

Tras dos siglos de atraso con respecto al resto de Europa; un Rey felón como Fernando VII; carlistadas; enfrentamientos cainitas contra el progreso; cuarenta años de dictadura integrista y 32 de democracia autonómica… España sigue sin cerrar su modelo administrativo y seguimos debatiendo sobre si somos galgos o podencos. En esto los españoles también somos diferentes. El eterno debate sobre si España es una nación o una nación de naciones y sobre si las Comunidades Autónomas lo son o pueden ser, tapa la verdadera realidad y lo que es importante, que no es otra cosa que el que España siga teniendo un sistema administrativo descentralizado que, en mi opinión, no funciona bien y necesita una profunda reforma que haga recuperar el sentido común y la vocación de servicio en la gestión de los intereses públicos, por encima de siglas o “A De eNes”.

Siempre hablamos, con razón, de los “excesos” de los nacionalismos periféricos, pero la España de la Autonomías ha generalizado el planteamiento de taifa a todos los ámbitos y colores. ¿Como llamar sino, a la “insumisión” permanente del gobierno regional de Madrid ante leyes aprobadas por el Parlamento como la Ley de Dependencia u otras? ¿O la apropiación estatutaria de los recursos hídricos como propios en Andalucía, Castilla o Aragón? ¿Y la negativa a aplicar las leyes educativas estatales en Valencia o Galicia?

Por eso y sabiendo que en esto soy “políticamente inapropiado”, creo que hay que parar y diseñar desde cero el marco competencial. Definir que competencias legislativas y de gestión tienen las diferentes estructuras del Estado: Central, Autonómico, Provincial y Local – que también los Ayuntamientos somos Estado, aunque la financiación se quede en los gobiernos autonómicos-. Pensando en los ciudadanos y en lo mejor para el conjunto de los mismos, claro, no en los intereses electoralistas o en supuestos derechos históricos.

Reitero, es algo más que una cuestión identitaria o de sentimientos. Es sentido común, buena gestión de los recursos públicos y defensa de la igualdad de todos los ciudadanos en este país, llamado España.

Hipocresía generalizada

10 Mar

Esta es una seña de identidad de nuestra sociedad. Junto a los toros, la bandera, la paella…, es uno de los símbolos que más determinan nuestra forma de ser. Lo digo en relación a la “polémica” generada por las palabras del ministro de Trabajo, en las que confesaba que contaba con un plan privado de pensiones complementario al público. ¿Y cual es el problema? ¿Donde está la contradicción entre defender la viabilidad del sistema público de pensiones y con el dinero propio, invertirlo en lo que a uno le de la gana, sea un plan de pensiones, acciones de Endesa o en sellos? Me sorprende la hipocresía de la derecha amante del mercado libre, por la contradicción que supone con su amor por el libre albedrío de los ciudadanos. Y me sorprende algunos comentarios de la izquierda que se reclama real, puesto que los sindicatos llevan muchos años incorporando en todos los Convenios Colectivos estos Fondos de Pensiones privados.

Estamos por tanto, ante el enésimo ejercicio de doble moral de nuestro país. Ya se sabe, si eres de izquierdas, aunque sea moderada, tienes que hacer voto de pobreza, donar todos tus bienes a los pobres y vestir alpargatas. Claro está si eres de derechas, puedes ir a misa los domingos en BMW, con visón y dejar a los niños con la asistenta filipina. ¿Estereotipos? Sin duda. Tanto unos como otros. ¿Todavía estamos cuestionando que la sociedad ha cambiado y que los tópicos del siglo XIX ya no valen?

Aviso a navegantes. Yo no tengo plan de pensiones privado, ni seguro sanitario privado, ni mi hijo va a un Colegio concertado o privado, ni tengo acciones ni…, ni nada de esto, porque no me ha apetecido, no ha surgido o no me compensa. No porque yo sea un rojo clásico ni tampoco significa que el que decida contar con alguna o todas de estas opciones sea una facha peligroso… ¡Ya está bien de tonterías!

Hipocresía y electoralismo con respecto al Estatut

28 Nov

Menuda polémica forzada con el asunto de los editoriales conjuntos de la prensa catalana… y digo forzada, porque en asuntos de este estilo, la “prensa de Madrid” hace algo mucho mas dificil: ¡publica editoriales donde la letra es diferente pero la música idéntica!

Partiendo de la base de que soy totalmente contrario a la excesiva descentralización de muchas competencias del Estado, ya sea en Cataluña, Murcia o en Madrid, lo que me convierte en un peligroso jacobino para los nacionalismos periféricos y para otros muchos modernos, quiero hacer una reflexión que me convertirá de golpe en un peligroso separatista para los defensores de “la única verdad”: la suya.

Un resumen de hechos. El Estatut fue aprobado por la representación de la soberanía popular en el Parlament de Catalunya. Pasó por los cambios de la comisión constitucional del Congreso de los Diputados y aprobado de nuevo por la representación de la soberanía nacional en ese mismo Congreso. Y luego se aprobó en referendum en Cataluña (dicen desde la derecha mediática que con poca participación, pero menos votó en las Europeas y nadie ha pedido que no vayan los eurodiputados a Bruselas…). Luego el PP, en un calculo puramente electoralista (que ahora calla para evitar enfadar a sus futuros posibles socios de CiU) lo denunció ante el Tribunal Constitucional. El Tribunal Constitucional, es un órgano judicial, es cierto, pero de elección puramente política, cuyos integrantes deciden que es lo constitucional, dependiendo de quien les haya colocado en el puesto. El Tribunal Constitucional es además un órgano que el PP manipula, impidiendo su renovación desde hace cuatro años, para no perder la mayoría en el mismo. ¿Algún dato más? Solo uno. Algunos de los artículos del Estatut, denunciados por el PP y que pueden ser “suspendidos” por el Tribunal, son idénticos a otros aprobados por el PP en el Estatuto de Andalucía, Aragón… y que nadie quiere suspender.

Por tanto, y pese a que a mi, me sigue sin gustar que la educación, la sanidad, la seguridad etc., sean competencias transferidas a las Comunidades Autónomas; pese a que considero que los nacionalismos periféricos son egoistas y dañan el interés común de los ciudadanos; pese a que soy un defensor de la unidad de España como proyecto común de ciudadanos libres e iguales; pese a todo esto y mucho más…estoy convencido de que tras los ataques al Estatut HAY SOLO Y EXCLUSIVAMENTE UN PURO INTERÉS DE AGITAR Y MANIPULAR A LA GENTE PARA CONSEGUIR VOTOS Y CRISPAR LAS SOCIEDAD. España, no se rompe por el Estatut de Catalunya o al menos se rompe igual que con la falta de aplicación por parte de la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, de una ley estatal como es la de la dependencia o con la insumisión regional de Valencia de aplicar la Educación para la Ciudadanía, aprobadas ambas por el Parlamento de la Nación Española. Por no hablar de los derechos históricos forales de Euskadi y Navarra…

Por tanto, menos hipocresía y mas defender la igualdad real entre los españoles… pero de verdad, no por votos, que algunos recordamos que quien cedió mas parte de los recursos del Estado a las autonomías en general y a Cataluña en particular, fue precisamente el que hablaba “catalán en la intimidad”, con el aplauso de Rajoy, Esperanza…

¿Quién da más?

12 Jul

Parece ser que el acuerdo para las financiación autonómica está listo. ERC ha dado el si quiero. Al margen de que me surjan dudas razonables acerca del porqué la financiación del Estado queda en manos de la decisión de una minoría (minoritaria hasta en su región), tema del que trataré en unos días supongo, cuando me lea con detenimiento el acuerdo, hay otra cosa que me reconcome: la autonomías van a tener mas recursos a costa de los que cede el estado central. Vale. ¿Y la financiación local, la de los municipios, que son los que prestan un gran número de servicios directos a los ciudadanos? ¿Para cuándo?

Bueno, pues eso, que me surgen muchas dudas sobre las que reflexionaré mas adelante, no voy a negar que con este puntillo ciertamente jacobino que me caracteriza. Porque además, me juego el cuello a que este tema, va a seguir trayendo cola, puesto que nos encontraremos con que al PP le parece el acabose del mundo mundial, aunque las Comunidades donde gobierna correrán a cobrar dicho dinero sin hacer mucho ruido y así…hasta el infinito y más allá.

¿Y el verdadero debate acerca de la igualdad y la solidaridad de los ciudadanos y de los servicios que deben prestarse a estos? Eso para otro día. Continuará…

Despilfarro autonómico

15 Mar

Hoy el diario El Mundo, dedica su portada a criticar el despilfarro de las autonomías en tiempos de crisis. Claro que lo hace como siempre tirando duro hacia sus enemigos, como Gallardón, pese a no ser presidente autonómico se le sacude ya que pasa por allí y dejando mejor parado a sus amigos, como Esperanza Aguirre, que tiene un A6 en lugar de un A8 como tenía Touriño, es verdad, pero podrían decir cuantos coches tienen disponibles todos los altos cargos de la Comunidad de Madrid ya que en la investigación de los espionajes del PP ha salido a relucir el parque movil de algunos consejeros (tres coches para cada uno) y sus asesores…

El problema de las autonomías es que no sirven para lo que se crearon, que se supone que era para acerca de la gestión a los ciudadanos. Son en la práctica unos monstruos administrativos en forma de reinos de taifas donde se duplica el gasto público y es tan complicada de entender como si fuera un ministerio del siglo XIX, sin que por eso mejoren las prestaciones a los ciudadanos, más bien al contrario… Creo que hay que replantearse el modelo y optar por terminar con esta sangría competencial y económica, que hace que haya ciudadanos de primera, de segunda y de tercera en nuestro país. Y terminar también con la demagogia de la derecha, de culpar solamente a las autonomías denominadas históricas y con un fuerte componente nacionalista, de insolidaridad y despilfarro. Es cierto que algunas actuaciones de gobiernos como el catalán, son realmente prescindibles e incluso algunas lamentables (como es el caso de los dineros públicos gastados en potenciar selecciones deportivas o en las pseudoembajadas), pero no es menos cierto que las autonomías del PP a las que tanto se le llenan la boca de españolismo, despilfarran tanto dinero como las otras en potenciar manifestaciones ultraderechistas, manipular la información con canales de televisión, propaganda a mansalva, abrir en lugar de pseudoembajadas decenas de “oficinas culturales” y contar con miles y miles de cargos de confianza entre los compañeros de partido, para montar una estructura paralela a la del estado central… bueno paralela o habitualmente a la inversa para hacer la contra.

Creo que la España de las autonomías está en una deriva complicada y necesariamente hay que replantearse el modelo, más aún cuando la crisis económica hace necesario redefinir el modelo económico y social de nuestro país. Si quieren acercar la administración a los ciudadanos que miren y den recursos a los Ayuntamientos, y si lo que se quiere realmente en duplicar el gasto en aras de reparto de cargos, sueldos y competencias, por intereses políticos o de partido, que lo digan y no nos tomen más el pelo. Vayamos por tanto, sin miedo a un estado federal donde queden claras y cerradas de una vez las competencias y los recursos de cada administración, para que esto no sea un mercadeo donde las autonomías recogen cada vez más dinero y luego echan la culpa al gobierno central de turno de lo mal que está todo.

Aún sigo rebelándome contra un modelo de estado, donde no todos somos iguales. Y la culpa no la tienen (solo) los nacionalistas (y si no que miren la sanidad y la educación en Madrid), el resto de partidos no nos quedamos atrás…

Roja…de verguenza

13 Mar

Interesantísima la columna publicada hoy en el diario El País, por parte de Enric González, en la que bajo el título Roja, da un repaso formidable a gran parte de la realidad política de nuestro país y eso que se le olvidan algunas cosas… No voy a decir que comparto casi el 100% de lo escrito, porque si no me expedientan. Es broma…, supongo. Aquí os dejo un párrafo y os recomiendo leerla entera en el enlace de arriba.

No soy de los que temen una España rota. A mí me preocupa una España roja. Roja de vergüenza. Me abochorna lo que ocurre en la Comunidad de Madrid y me apena el papelón del Parlamento autónomo, con esa comisión investigadora destinada a desinvestigar, negar la evidencia y acusar a los periódicos, en concreto a éste en el que escribo; da grima comprobar el cainismo imperante en el PP de Esperanza Aguirre y la inoperancia del PSOE madrileño.

Me abochornan las “embajadas” catalanas, los informes que la Generalitat encarga a los amiguetes, la abundancia de campañas de autobombo, la conjunción de dispendio e ineficacia, el vuelo gallináceo del debate político en el “oasis”.

Medidas contra la crisis…

15 Ago

Estamos un poco ante lo mismo de siempre.

Si el gobierno no se pone como loco a lanzar propuestas, acordes eso sí, con las consignas de la patronal de reducir derechos laborales y costes empresariales, es que el gobierno no actúa.

Si el gobierno toma medidas para hacer más “cómoda” la crisis a los que peor lo pasan en estas situaciones de dificultad económica internacional, que no son otros que los trabajadores y las clases más populares, la derecha dice que son brindis al sol y refrito de propuestas pasadas.

Claro está la culpa de las situación económica la tiene Zapatero. De la de España y de la del resto del mundo, especialmente EE.UU. y la eurozona (el tercer mundo vive una crisis permanente por culpa precisamente del primer mundo).

Los ocho años de Aznar, donde se instaló un modelo económico basado en la especulación inmobiliaria y la mano de obra barata (ya sea de la inmigración ilegal o de la “moderación salarial” de los legales), no tienen nada que ver, con que España sufra de manera más dura esta crisis mundial.

Desde mediados de los 90 España ha tenido, según todos los “analistas”, una época de bonanza, de los que sin lugar a duda se han beneficiado, casi exclusivamente, un ámplio puñado de golfos que han hecho grandes fortunas, ya sea con el ladrillo o con el encarecimiento de los precios de manera salvaje, aprovechando como excusa el paso de la peseta al euro. ¿Y los españolitos de a pié? Viéndolas venir, como casi siempre y casi dando las gracias por tener un contrato estable y mileurista (el que lo tuviera).

En cualquier caso, tiene guasa o mala leche que desde la derecha se acuse, como discurso repetitivo hasta la saciedad, que el PSOE ocultó la crisis durante la campaña electoral. ¿Y ellos donde estaban? ¿Donde estaban los Arriola, Losantos, Vidal …y demás coriferos intelectuales del neoconservadurismo patrio? Por qué ¿si venía una crisis salvaje, ocultada por el gobierno? ¿como es posible que el PP en campaña ofreciera millones de empleos, ayudas por doquier y jugara a la política de “y dos huevos duros más”, ante cualquier propuesta socialista?

Si al final, la culpa será del cha, cha, cha…

Dionisio Ridruejo

14 Ago

El otro día conseguí un libro que hacía tiempo que tenía ganas de releer, puesto que solo lo puede ver en la biblioteca del cuartel durante el servicio militar. El libro en cuestión, es Casi unas memorias de Dionisio Ridruejo*, donde el mismo hace un repaso a su vida y especialmente hace un detallado recorrido por su paso desde el “falangismo de izquierdas” disidente del franquismo y firme partidario de la revolución nacional sindicalista, hasta la oposición democrática desde una socialdemocracia de tintes cristianos con muchas referencias joseantonianas, sin esconder o renunciar a su pasado.

Dionisio Ridruejo es, además de un gran escritor, una de las biografías mas interesantes de la segunda mitad del siglo pasado en nuestro país. Su vida, sus vivencias como uno de los agitadores universitarios del año 56 contra la dictadura o su singladura como fundador de grupos socialdemócratas en los 60 (USDE, por ejemplo) que acabaron, ya desaparecido él, siendo integrantes ya sea de la UCD, incluso algun ex militante suyo en AP y otros muchos desembarcando en el PSOE tras el 82, merecen la pena ser recordadas.

Su visión de España, plural y solidaria, pero al mismo tiempo firmemente unitaria, no está de más en estos convulsos tiempos de segregacionismo economicista.

No engaño a nadie si digo, que admiro a este señor.

* Recuerdo a todo el mundo, que las referencias a Wikipedia hay que ponerlas en “cuarentena” puesto no siempre sus contenidos son rigurosos.